No hay pasado, tampoco futuro. Toda experiencia se vive en un eterno ahora. Incluso lo que recuerdas está ocurriendo en el presente. Incluso ahora, el segundo anterior, ya esfumado y recuerdo probablemente de nadie, es nada.
¿Qué es la memoria? ¿Qué recordamos? Decían que la persona sin recuerdos entraba en un espiral de locura inquebrantable, donde todas las vivencias se asemejan a un lejano sueño y fantasiosas ficciones.
¿Qué es sino estar atrapados en un infernal tránsito hacia el ente "desconocido"? El ruido que se escucha en el fondo de la caverna solitaria, ese que exhala del núcleo del infierno, ese es el miedo. Pero ese también es el futuro. El terror, la ansiedad, son un exceso de futuro. ¿Qué podría pasar? ¿Qué podrá ser? ¿Quién podrá hablar? Todo, nada, imaginación. El tiempo nos predispone a la imaginación rapaz. Cuántas ficciones murieron en el tránsito del ahora. Cuantas manos quisieron partir las aguas de la realidad, únicamente para quebrarla, abrirla, y con esas mismas manos tomar el tiempo para apretarlo y evitar su camino, o simplemente para pedirle un segundo más.
¿Cuántas veces el ciclo ha permeado en la vida? ¿Cuántas veces todo ha sido circular? La primera noche que los primeros ojos humanos vieron el cielo estrellado se sigue replicando, los primeros ojos vibran a través de los ojos que hoy custodian la noche. Y a su vez esos astros custodian millones de planetas donde las guerras intergalácticas son la norma, por incesante búsqueda de recursos. Los problemas se vuelven añejos. El tiempo hace añejas a las cosas. Añejo el sol, el vino, el queso, el hombre, la tierra y la luna. Añeja la visión del guardia costero que ve desde siempre el mismo mar.
Hay un hombre que quiere arrancar los años de encima suyo, que quiere volver en el tiempo para pedalear su bicicleta una vez más, sólo por ello pagaría el precio del viaje. Hay otro hombre que quiere ir atrás para solventar un error, para arrancar de su ser una culpa con sus consecuencias, pero el tiempo ha sido, como siempre lo es, el juez más imparcial y determinante que existe: se acabó, your time it's over.
Cuando pienso en el tiempo, no puedo sino pensar a su vez en una pregunta: ¿y si camináramos dentro de un reloj?
No me cansaré de escucharte hablar sobre el tiempo.
ResponderEliminarYo sé a qué momentos regresaría, siempre estaría volviendo.