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sábado, 10 de febrero de 2024

Lo uno, lo mùltiple

 Vida normal

1. seguramente un asalariado promedio

Despiertas, espejo, te lavas la cara, auto, carretera, edificios, cuerpos que atacan lo térreo, cuerpos que deforman los paisajes, y ya estás enfrente de la computadora, ya tecleas, ya tomaste café, te fuiste al descanso. Ya miraste tus pies, ya olvidaste qué llevas dentro. 

Seco, seco, como los contornos de tu rostro, como la muerte que encierra tu alma. No aspirar a nada es grandeza, ahhhh, que viva la decadencia, o mejor: la inacción, porque qué puedo perder si nada habita dentro de mi alma en primer lugar... 

2. una maestra de química

Despiertas, rutina, rutina, ahí están los alumnos, ahí está la información, ya mero, ya mero acaba la hora, y eso que solo tengo que reciclar diapositivas. Ahí están los ejercicios eternos de balanceo, quién sabe qué chingados es la química, quien sabe qué chingados es el corazón, parece que se lee cuando usas tu plumoncito, con letra chiquita en los amplios pizarrones. 

3. un hombre de oficina

 Despiertas, ¿qué de ti despertó?, tus ojos cuadrados observan, muertos, la radio de la combi donde vas subido, tu ropa a cuadros también, tus lentes también, tu portafolio, incluso afirmaríamos que tu apellido es Cuadrado, pero diremos de ti que la vida se te escurrió hace mucho tiempo, que no sabemos si eres un ropaje andante, un maniquí, un eso sin personalidad, que camina y... se desvanece entre los días poco a poco, ¿qué es totémico para ti? ¿en verdad el semblante es tan valioso, tan bello? mira cómo te vas difuminando con el tiempo, mira como solo sostienes una figura, solo una forma, una nada, una moribunda silueta, mira cómo haces eso todos los días. 


Vida abstracta

1. fuego violáceo

 Llamada de los camaradas: es hora de partir a quién sabe dónde y hacia quién sabe quién, carretera a media noche, barcillo de mala muerte. Beber, empinarse una botella, medio cuerpo afuera del automóvil, pero no importa, eres bella, eres radiante y en tu mente vibran fragmentos de aforismos, en tu mente no hay problema, libertad es libertad, o por lo menos, digamos que es esto, para evadir la ilusión, para callar las preguntas, imágenes borrosas, ¿a dónde vamos a parar?, no hablas de este auto, ni le dijiste eso a ninguno de los pasajeros, te lo preguntaste a ti misma, antes de cerrar los ojos y ver nieve silenciosa. 

2. alguien como yo

Hombre cavernario, pero no habitante de las que Saramago describía, sino, de la que llevas y habitas en tu mente, coraza de letras e información, se han cristalizado tan profundamente que ya no sabes qué artículo es qué, ni cuál libro era cuál, entonces saliste y decidiste probar suerte con el uno a uno y te diste cuenta de que podías hacer magia allí, que podías embrujar con tus trucos mentales a quien te escuchara, entonces te obsesionaste para maquinar un plan maestro por medio del cual pudieras mejorar eternamente hasta encontrar a alguien más, una compañera que habitara contigo en la caverna, porque parece ser, te rendiste ante ti mismo, no pudiste ser más, no pudiste morirte de pie, por eso, abdicaste al poder divino de la resiliencia, perdiste, caput, toca escudriñar tus entrañas y observar cuál de ellas queda intacta. Lo más perturbador es que quizá todas, quizá supiste cuidarte, cuidar todo menos las memorias, pasaste mucho tiempo pensando y poco viviendo. 

3. el CEO 

 Hombre de trabajo, parece que se dividió tu alma entre el éxito y el terror, terror a ti mismo, nunca pudiste vivir a través de las letras porque estaban muy por encima de ti, pero tampoco de la técnica depurada, porque estaba muy por abajo, tú eres el que ordena a vida normal 3 llegar temprano, al fin y al cabo, nunca llegará a estar tan muerto como tu, pues hay valor en la antonomasia, en permitir que la esfera siga girando, pero ¿y si tú mismo fui quien la hizo girar? ¿qué queda para ti si ya lo lograste, si lograste lo que querías? si ves al monstruo gigante, los billetes, moverse y consumir, qué queda si nada de eso llena tu corazón, si ni siquiera matar lo hace, qué hago si no es hacerme valer, prostituirme, dejar que usen mi legado, ¿madre, eres tu? ¿ya viste que pude hacerlo? ¿no te he decepcionado?