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viernes, 10 de febrero de 2023

Aftersun

 Todo recuerdo está destinado a quedar para la eternidad en el pasado. No obstante, la fotografía nos puede llevar por unos instantes a ese lugar nuevamente. Cuando las imágenes nos cuentan una vez más la historia, podemos decir efectivamente que hemos vuelto a vivir. Aftersun (2022) utiliza como hilo conductor tal premisa para llegar a contar una historia etérea, como el fotograma de la cámara antigua. 

Aftersun, la ópera prime de Charlotte Wells, es un recuerdo de la pequeña Sophie (Franckie Corio), de un viaje que tuvo con su padre Calum (Paul Mescal). La premisa es muy sencilla, pero en su desenvolvimiento se despliega por medio de detalles primero poco evidentes, después claramente explícitos, un subtexto trágico. Sophie se encuentra en esa edad incómoda de los once años, pues no termina de ser totalmente una niña, pues ha adquirido consciencia de muchas cosas del funcionamiento del mundo, pero tampoco es una adolescente, pues es evidente que no tiene ni la edad ni las hormonas (tampoco la estupidez) como para encajar totalmente con éstos. Ese campo se explora un poco, pero es solo un medio por el cual se nos presenta la atmósfera de la película. 

El filme se posiciona desde la aproximación de la vida interior de los personajes y cómo a partir de ello conciben su realidad. Podemos ver a la pequeña Sophie jugando, disfrutando de la compañía de su padre, incluso preguntando cosas que percibe y no le hacen sentido -como la cuestión de la separación de sus padres-. Pero, más interesante aún, podemos ver que el padre de Sophie presenta actitudes inquietantes. Ese se convertirá en el hilo conductor de la película. Una de estas actitudes fue cuando se para sobre los barrotes del balcón de la habitación hotel, supuestamente saludando al sol, no obstante, poniendo su vida en riesgo. Un diálogo es muy significativo que refuerza esta actitud es cuando Sophie le pregunta a su padre si nunca se ha sentido 'pesado'. O simplemente como si estuviera cargando un gran peso encima que no pudiese soltar. Es exactamente lo que siente él. Y ahí existe un conflicto interno dentro de Calum, puesto que ha comprendido que ese mal de la melancolía lo ha heredado a su hija. 

A pesar de no ahondar en los motivos de la depresión de Calum, sabemos que está ahí. Ese hecho no importa al largo plazo, pues las pistas son visibles a lo largo de la cinta, con ello no trata con condescendencia al espectador, es decir, no tiene que recurrir al diálogo expositivo para que el espectador se de cuenta de qué ocurre. La atmósfera de la película es densa en momentos, y en otros es simplemente etérea. Un acierto muy grande fue la escena donde el encuadre se divide entre el primer plano de la televisión, donde Sophie graba a su padre, entrevistándolo, mientras que al lado izquierdo hay un espejo que muestra su rostro. Me parece técnicamente destacable, y suma a la división entre los mundos internos de esta relación padre-hija. 

Advertir que Calum muere no es difícil. En realidad, es bastante evidente una vez que Sophie, ya de unos treinta años, reproduce con la misma melancolía que su padre albergaba en su interior la cinta del viaje, solo que ahora ella es el adulta y su padre es un espíritu. Las escenas de la fiesta que se ve a fotogramas, donde encuentra a su padre y lo abraza son producto de su imaginación y fantasía, que se ven sustentados por su eterno deseo de encontrarlo para abrazarlo una vez más. 

La película es también un pequeño homenaje a la cámara, que plasma en el video un recuerdo. Toda la película, el espectador es capaz de rememorar algún momento como ese, en donde un fotograma lo traslada a la realidad ya acontecida, donde, domo diría Ed Sheran: 'los ojos no se cierran, los corazones nunca son rotos, y permanecen'. (Photograph, X)

Aftersun es liviana en el comienzo, se agudiza con el tiempo, para terminar condensada en una atmósfera muy pesada e intensa emocionalmente. Es una película que flota en los aires de la memoria. Es una película muy bonita que desmiembra el recuerdo en sus filamentos más livianos, y que será una daga al corazón para aquellos que han perdido a su padre. La película fue una nebulosa, los colores poco saturados posicionan todo en una ficción, pero así es el recuerdo, y día a día nos contamos las mejores o peores ficciones de lo que fue el ayer. Probablemente el viaje de Calum y Sophie fue diferente, probablemente fue objetivamente peor de lo que recuerda Sophie, pero eso no importa porque la memoria siempre sobrevive, y por ficciones vivimos y morimos todos los días.