He sido un hombre que ha ido a la cantera solo
todas las moronas que mi pico ha escarbado las he convertido en ladrillos
con mis propias manos.
He tenido en la mira una estrella
de la que mi mente
se ha hecho devoto.
He apilado los pesados bloques
la travesía ha implicado simetría
y algunos cuartos en blanco
y algunas noches en blanco.
Yo sólo construyo de noche.
Soy el arquitecto de mis sueños
y ahora veo el retrato
de mi lugar anhelado.
Mil pasillos
mil cuartos
un puñado de pisos
y una cabaña
donde he de morir sepultado.
No conozco los rayos del sol
yo sólo vivo de noche
porque en este planeta las nubes son espesas,
los valles, desolados,
y la furia, roja, es el prisma a través del cuál veo todo.
Yo no conozco los rayos del sol.
Por eso los imito. Mi paradigma primigenio.
Allí deliro
allí grito
allí lloro
allí existo.
Porque todo lo externo me es ajeno
porque la piedad se quedó sellada en letras
porque lo material es perecedero.
Mi mundo es eterno
aún y yo haya muerto.